ÚLTIMAS NOTICIAS

¿Y los sanitarios? ¿Siguen la dieta mediterránea?

Un estudio realizado con autoinformes de dieta mediterránea (DiMe),(1) cumplimenta ..
Artículo completo

Publicado: 20/07/2017

Definiendo el comportamiento sedentario y la inactividad física

  Un grupo de investigadores ha definido nueve conceptos -inactividad física, ..
Artículo completo

Publicado: 19/07/2017

La hipótesis del elevado colesterol calorías han muerto. Es hora de centrarse en la verdadera culpable

Hay evidencia emergente que demuestra que la resistencia a la insulina es el predi ..
Artículo completo

Publicado: 15/07/2017

Un flavonoide de las fresas puede prevenir el envejecimiento neuronal en algunas demencias

Maher, que trabaja en el laboratorio de David Schubert, director del Laboratorio d ..
Artículo completo

Publicado: 12/07/2017

Biodisponibilidad del calcio de las aguas minerales con diversa mineralización en comparación con la leche y un suplemento de calcio

  Objetivo: El objetivo del presente estudio fue comparar la biodisponibi ..
Artículo completo

Publicado: 08/07/2017
Ver todas las noticias

Niveles bajos de de vitamina K y vitamina D aumentan en un 62% el riesgo de desarrollar hipertensión

Niveles bajos de de vitamina K y vitamina D aumentan en un 62% el riesgo de desarrollar hipertensión

Un reciente estudio llevado a cabo por La Universidad Libre de Ámsterdam demuestra que unos niveles bajos de determinadas vitaminas incrementarían el riesgo cardiovascular en la población general, especialmente porque aumentan la incidencia de hipertensión.

La publicación, que forma parte del Estudio Longitudinal de Envejecimiento de Amsterdam (LASA), encargado de determinar los predictores y las consecuencias del envejecimiento en los Países Bajos, evaluó la combinación de niveles bajos de vitamina D y vitamina K y su relación con la presión arterial. En concreto, observaron una mayor incidencia de niveles altos de presión arterial sistólica y diastólica en participantes entre 55 y 65 años que, de forma basal, no presentaban hipertensión al inicio del estudio. Sin embargo, debido a este déficit de vitaminas D y K, el 62% de los participantes en el estudio terminó desarrollando hipertensión arterial al cabo de seis años.

La vitamina D ayuda al cuerpo a absorber el calcio y se encuentra mayoritariamente en pescados grasos (atún, salmón y caballa). Por otra parte, las hierbas (tanto frescas como secas), las coles de Bruselas, los espárragos, el repollo, el brócoli o especias como el curry o el pimentón están entre las mejores fuentes de vitamina K, responsable de producir proteínas para la formación de huesos y tejidos o ayudar a coagular la sangre. La FEC recomienda incluir estas vitaminas a través de una dieta variada y saludable.

 

Abstract P208: The Joint Association of Low Vitamin D and Vitamin K Status with Blood Pressure and Hypertension

Hanne van Ballegooijen, Ingeborg A Brouwer, Marjolein Visser, Natasja van Schoor, Joline W Beulens. Circulation. 2017;135:AP208

© Europa21 2013 Todos los derechos reservados.