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La dieta mediterránea parece mejorar la función cognitiva en ancianos y también aumenta el grosor cortical cerebral

La dieta mediterránea parece mejorar la función cognitiva en ancianos y también aumenta el grosor cortical cerebral

La dieta mediterránea parece mejorar la función cognitiva en ancianos y también aumenta el grosor cortical cerebral

 

Cada vez existe mayor evidencia de que el consumo de una dieta de estilo mediterráneo está ligado no sólo a la mejora de la función cognitiva, sino también a un aumento del grosor cortical.

En un estudio reciente, realizado en 672 participantes en la investigación Mayo Clinic Study of Aging, los que mostraron una mayor adherencia a la dieta mediterránea, tuvieron mediciones de espesor cortical significativamente mayores en las áreas frontal, parietal y occipital, que aquellos con puntuaciones de adhherencia más bajas.

Los que manifestaron un mayor consumo de pescado en particular, o legumbres también tenían mayor grosor cortical, aunque ligeramente diferente por áreas. Sin embargo, aquellos que consumían grandes cantidades de carbohidratos y azúcar tenían un menor grosor cortical.

En una publicación separada, un nuevo meta-análisis de 18 estudios mostró que el alto consumo de una dieta estilo mediterráneo, se asoció con una mejor atención, memoria y fluidez del lenguaje, así como una "ralentización" del deterioro cognitivo en mayores.

Este meta-análisis fue publicadoel 22 de julio en Frontiers in Nutrition.


El estudio original de la Clínica Mayo de envejecimiento, comentado anteriormente, se centró en los residentes del Condado de Olmstead, Minnesota, que tenían entre 70 y 89 años el 1 de octubre de 2004. Para ese estudio, los investigadores examinaron, mediante resonancia magnética a los pacientes, al tiempo que se les realizaba una batería de pruebas de memoria y neurológicas, así como un cuestionario de frecuencia de consumo (FFQ) con respecto a los patrones dietéticos durante el año anterior. Con todos los datos, se realizó una puntuación que relacionaba la adherencia a la dieta mediterránea y datos como grosor cortical, que fue significativamente mayor en los que seguían una dieta mediterránea.

Además, varias regiones de interés fueron mayores en los participantes con las puntuaciones altas en dieta mediterránea, incluyendo la zona superior y temporal media, precuneus, lingual, fusiforme, y la corteza prefrontal dorsolateral (rango, P = .005 a la 03).

El examen de los componentes individuales de una dieta mediterránea mostró que una mayor ingesta de leguminosas, se asoció significativamente con mayor  espesor occipital, parietal, precuneus, parietal superior y parietal inferior.

El consumo de pescado se asoció con un mayor grosor en las mismas áreas, con la adición de la corteza cingulada posterior.

Por el contrario, se observaron asociaciones negativas con el grosor cortical entorrinal (zona olfativa), con una alta ingesta de carbohidratos y alimentos azucarados. Del mismo modo, se vió un menor espesor temporal inferior y superior, asociado con el alto consumo de carne roja.

Los cambios que induce la dieta mediterránea parace que se deben a la disminución de las respuestas inflamatorias, aumentando micronutrientes, vitaminas y minerales, lo que mejora los desequilibrios nutricionales y cambia los perfiles de lípidos y la microbiota intestinal.

 

Obtenido en Medscape: http://www.medscape.com/viewarticle/867488

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